Cuando Máximo le indico a su ama de llaves que le preparará las maletas porque saldría de viaje, Hada, haciéndose la señal de la cruz pensó:-Dios mio otra vez, no creo poder soportarlo. Luego de la partida de Máximo las puertas de la mansión se cerraron, guardando el secreto de la misma Máximo un hombre de unos 40 años, bien parecido muy elegante, arrastraba en su destino la madición de un jefe indio que pasaba de generación en generación, a todo ser que fuera gestado de sexo masculino. El maleficio era que los días de luna llena sufrirían una trasmutación que los convertiría en bestias, transformándolos en los asesinos de sus esposas. Crímenes que nunca eran resueltos por lo complicados de los mismos. Así llego a la pequeña ciudad donde una escuela de comparsas se preparaba para los carnavales. La gente se dio cuenta de la presencia de Máximo, llamándoles la atención que a su paso, los perros aullaban mostrando sus dientes y se iban llorando con la cola entre las patas. Conoció a Esmeralda, una joven de 18 años con los ojos del color de la piedra preciosa por eso era su nombre, se enamoraron, se casaron, y partieron runbo a la mansión. Después de un largo viaje, al llegar, despertándose. Quedo asombrada por lo que veía cuando entro a la mansión. Todo el personal estaba formado para ponerse a sus órdenes . Hada se adelantó unos pasos, miró a Esmeralda con tristeza y le dijo a Máximo:- Señor , esta noche hay luna llena-él la miró retirándose a su escritorio. Una mañana mientras Hada cepillaba los cabellos de Esmeralda ella le pregunó:-¿Hada por qué hay tan poca luz en la mansión? ¿Cuál es el motivo por el cuál no puedo caminar por la parte este de la misma?
¿ Hay lobos? Escuché unos aullidos justo esa noche que mi esposo no estaba conmigo. -Señora, quédese tranquila no va a sucederle nada, al señor no le va a agradar si se entera que está haciendo esas preguntas.-respondió Hada. El matrimonio iba de mal en peor, Emeralda estaba casi siempre sola. Una noche mientras cenaban le dijo a su esposo:- Máximo estoy esperando un hijo- La palidez en el rostro de él y la copa rota en su mano hizo que Hada se acercara para ayudarlo, pero él la empujo retirándose a su escritorio, Esmeralda quedo llorando. Los golpes en la puerta de la habitación le hicieron saber a la ama de llaves quien era. Máximo entró como loco diciéndole:- Esto no debió pasar, quiero que lo aborte, debes darle con el desayuno lo que tú sabes. -Señor por favor no me haga hacer eso. -¿Quieres que se repita lo de Victoria? - No, señor, por favor -Entonces, has tu tarea. Pasaron los meses, el embarazo de Esmeralda continuaba a pesar de su estado fisico era deplorable. Les escribio a sus padres, le entegó la carta Hada, pero la misma nunca llego a destino. Esmeralda desesperada por su situación una noche de luna llena decidió escaparse. Bajo las escaleras muy silenciosamente, llego a la puerta de entrada, la abrió con mucho cuidaddo y cuando estaba por llegar al auto un aullido aterrador la paralizó.Respiró hondo y corrió hasta donde estaba el coche, subió, lo puso en marcha, llegó hasta el puente. La luna brillaba, de pronto una presencia extraña mitad bestia y mitad hombre la atacó y tomando el coche como si fuer de juguete lo arrojó al vacio. Hada de una de las ventanas de la mansión observó todo. Cerró las persianas, se cubrió la cabeza con una mantilla y cayendo de rodillas pidió perdón a Dios por las dos almas muertas. A la mañama siguiente Hada bajó las escaleras con una maleta en sus manos. Se encontró con Máximo diciéndole él:- No pienso viajar en bastante tiempo. Señor, soy yo la que se va. Tomó el camino que la llevaba a la ruta, comenzó a caminar sin rumbo fijo, un carromato que se acercaba se detuvo para preguntarle si podían alcanzarla a algún sitio ya que se veía muy cansada. Cuando iba a subir una foto de Esmeralda le sonreía, cerró los ojos volviendo sobre sus pasos diciendo:- Debo seguir caminando. Y así fue, nunca más pudo detenerse en ningun sitio para buscar el descando de su alma
Cuando la maestra levantó la vista del relato le causó asombro la atención y el silencio que había logrado de sus alumnos , cerrando el libro les dijo: Tema para mañana, Análisis del tema leído...
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